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Crónica

Futura Etapa

 

    

       Al concluir el siglo XX, el increíble progreso de las ciencias médicas del cual cotidianamente no nos percatamos, ha puesto a disposición de la sociedad los descubrimientos científicos más sorprendentes de la genética humana, del genoma humano y de las células madres que dejan perplejo a cualquier ser pensante que desee meditar sobre el hombre presente aún en la tierra, quien dispone en la actualidad de condiciones suficientes para modificar la vida, crear y moldear a su propio semejante como si fuera el mismo Creador y bajo criterios que le dicta su conciencia.

                No es menos impresionante el mundo de los procedimientos tecnológicos que el hombre ha construido, donde ha introducido incluso el uso de la robótica en beneficio de la cirugía. Así mismo, hace uso de las novedosas metodologías exploratorias y las aplica en  las especialidades quirúrgicas para el tratamiento de las afecciones médicas, respecto a las cuales la Urología como especialidad siempre ha estado a la vanguardia. Todos estos avances han hecho que los conocimientos científicos en el campo de la Urología sean cada vez más abundantes, específicos y profundos y que se tornen día a día más complejos para su enseñanza.

        Estas evidencias muestran a nuestra humilde especialidad sumida en el mismo futuro del mundo científico actual; será cada día menos invasiva, más clínica que quirúrgica, inclusive, en corto tiempo será totalmente clínica; por ésto, el personal docente, consciente del destino que le aguarda, se encuentra reflexionando sobre los diseños curriculares que se tendrán que aplicar en el futuro cercano de nuestro Postgrado, aceptando tener que concebir planes de estudio más específicos que se ocupen de las subespecialidades con títulos de Maestría, para luego completarlos y otorgar títulos de Doctorado en urología en el vasto mundo de la investigación científica.

        Pretender encontrar ahora la esencia del Postgrado en Urología de nuestra primera casa de estudios con sólo recordar su evolución, es imposible, mientras no revivamos el cambio gradual que sufrió el Servicio en su parte docente asistencial. Sería como tratar de alejar al cuerpo de su alma.

        Pues bien, en esta pequeña crónica queda inscrita la soberbia historia de un Postgrado, propuesta en honor a los colegas que aún persisten en la actividad docente de la urología y en especial, al alcance de aquellos que por naturaleza son el producto de su seno y a quienes reconocemos como pioneros de este Postgrado: Residencia Asistencial Programada en Urología que al llegar a sus 20 años de vida creemos ha cumplido su rumbo trazado.

 

                                          Dr. Víctor Alejandro Galarreta B.
                                              Docente del Postgrado