XL Aniversario de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado

Discurso de Orden ante la Cámara Municipal de Iribarren

José Bethelmy

Ex-Rector UCLA

Señoras, señores:

Me es grato comenzar agradeciendo a esta honorable Cámara Municipal, al señor Alcalde y a los señores concejales, su decisión de realizar esta sesión especial en honor a la celebración del cuadragésimo aniversario de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” y, para la cual, se me designó Orador de Orden, lo que me honra y agradezco muy respetuosamente, en mi nombre y el de mi familia.

Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”: universidad cumpleañera. Cuarenta años de aquel 22 de septiembre de 1962, cuando por Decreto Presidencial Nº 845 se creó el Centro Experimental de Estudios Superiores (CEDES). Esto no fue un regalo, sino la concretización de una denodada lucha de la sociedad barquisimetana: Pueblo y Gobierno unidos por su Universidad.

La sociedad civil representada por la sociedad Amigos de Barquisimeto, hoy Fundasab, los medios de comunicación social, el clero, los trabajadores, los colegios y gremios profesionales, los empresarios, los campesinos, los educadores y los estudiantes, ansiosos de contar con una institución donde seguir sus estudios superiores, tenían una lucha tenaz por la consecución de una Universidad no sólo para Barquisimeto, sino para la región centroccidental.

Creado el Centro Experimental de Estudios Superiores la lucha no se detuvo. Muy pronto la comunidad universitaria, especialmente la estudiantil, con el apoyo de la sociedad larense, emprendió una ardua batalla por la consolidación y transformación del CEDES en Universidad. Esta lucha también se ganó, y mediante Decreto Nº 890 de fecha 07 de noviembre de 1967 del Ejecutivo Nacional, se creó la Universidad de la Región Centro Occidental (URCO).

A partir de ese momento las siglas: URCO, UERCO, UCO y UCOLA identificaron a la Universidad. Pero el Decreto Presidencial del 02 de abril de 1979, mediante el cual se dispuso denominar a esta Casa de Estudios: Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”, permitió utilizar la palabra UCLA, que ha sido el nombre con el cual se ha consolidado y desarrollado la Universidad.

Este epónimo, “Lisandro Alvarado”, representa para la Universidad y su Comunidad Universitaria un gran compromiso. Hacerle honor a tan insigne sabio, fiel exponente del saber científico y humanístico: médico, historiador, lingüista, políglota y un gran representante del pensamiento universal de su época; pero por sobre todas las cosas, dotado de una gran sensibilidad humana.

Estos cuarenta años han sido de plenas realizaciones para la Institución. Ella se ha ganado un prestigio y reconocimiento que traspasa no sólo las fronteras de la región centroccidental, sino también del país, ya que a la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” se le conoce, estima y respeta a nivel internacional.

Cumplir con este compromiso no ha sido fácil. Con trabajo, mística, dedicación y responsabilidad, a través de cuarenta años, la comunidad académica: profesores y estudiantes, con el apoyo del personal administrativo y obrero, han dado lo mejor de sí para situar a la UCLA entre las universidades más importantes del país: siempre he afirmado que la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” es la Universidad emergente del Estado venezolano.

Hoy, cuando el Gobierno Nacional, mediante Decreto Ejecutivo, le otorga la autonomía plena, está reconociendo la madurez, consolidación y crecimiento académico e institucional que ha logrado la UCLA. Esto es igualmente un reconocimiento, no un regalo. Es un status legal que la institución se ganó, producto de su trabajo y realizaciones.

Es bueno recordar que la experimentalidad dio un paso de avance muy importante en 1992, cuando el Ejecutivo Nacional promulgó el actual Reglamento General de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”, que regula su funcionamiento y organización, y consagra la autonomía para la elección directa y secreta de las autoridades universitarias y los decanos, por los respectivos claustros universitarios. Lo que ha permitido la elección consecutiva de tres equipos rectorales y varios decanos en la institución.

Sería muy difícil, por lo extenso, y abusaría de sus tiempos y paciencias, si con estas palabras intentara presentar un recuento pormenorizado de los logros de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”, en estos cuarenta años. No obstante, con toda autoridad puedo afirmar: el crecimiento de la institución se ha realizado en forma coherente y planificada, en condiciones de seriedad académica, exigente nivel universitario y marcado compromiso con la sociedad. Lo que ha permitido la configuración de una universidad consciente de su responsabilidad, capaz de interpretar su medio y consustanciada con su visión y misión institucional.

El carácter experimental le ha permitido el ensayo sistemático de métodos y procedimientos avanzados en docencia, investigación y extensión, lo que unido a su ámbito regional, han hecho posible el logro de una institución conocedora y comprometida con su entorno y dispuesta a trabajar conjuntamente con la sociedad, para intentar buscar solución a los diferentes problemas que preocupan y afectan a las diferentes comunidades.

Hoy, como universidad de autonomía plena, el compromiso tiene que ser aún mayor. La comunidad, universitaria y extra-universitaria, ha recibido este reconocimiento con mucho beneplácito. Todos hacemos votos y nos comprometemos a trabajar con mayor responsabilidad y dedicación para el crecimiento, desarrollo y consolidación de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” como universidad autónoma.

El siglo que apenas comienza, es un siglo de compromisos y competencias: sólo sobrevivirán las instituciones más aptas e inteligentes, capaces de competir e innovar en un mundo cada vez más cambiante y con mucha mayor incertidumbre. La era de la globalización avanza y abarca mayores ámbitos.

La competencia entre las instituciones universitarias no es ya sólo con las de su entorno regional o nacional. Hay que competir con universidades que tienen su sede principal en otros países y continentes. Muchas de éstas instituciones son serias y de gran calidad; pero otras, y que pueden ser la mayoría, vienen a nuestros países con programas suaves o ligeros, con el único interés de lucro.

En este orden de ideas, es bueno señalar que la Organización Mundial de Comercio (OMC), que representa la única organización internacional global que discute las reglas del comercio entre naciones y administra el “Acuerdo General de Comercialización de Servicios” (GATS), incluyó a la educación como un servicio. Lo que significa que cualesquiera empresas pueden ofrecerlo, sean nacionales, internacionales o globales.

Esto va mucho más allá y obliga y compromete a los países miembros de la OMC, Venezuela incluida, a ir liberando las restricciones para que las empresas trasnacionales puedan operar con libertad. Es decir, abrir los espacios educativos a las instituciones foráneas.

Esto es algo que en el país no se ha discutido. Los universitarios tenemos la obligación, responsabilidad y compromiso de iniciar el debate y orientar a la sociedad sobre cuál es el rol y la misión que le corresponde jugar a la universidad, como institución comprometida con el crecimiento, desarrollo, libertad, convivencia y paz de la nación.

No podemos ser indiferentes, ni pasivos, frente a este hecho, ni ante otros que afectan la soberanía. Es necesario el compromiso institucional y personal. La UCLA está obligada a seguir siendo un foro permanente, donde se discutan éstos y otros tópicos que tengan que ver con la realización soberana de nuestra nación.

Nuestro compromiso tiene que estar en crear los mecanismos necesarios para satisfacer las necesidades básicas, para alcanzar la dignidad, libertad, solidaridad y cooperación del ser humano. Es decir, por rescatar la condición humana del individuo y su conciencia crítica y moral.

Como respuesta al proceso de globalización las universidades están obligadas a internacionalizarse. La Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” se ha preparado para insertarse en este mundo, construyendo una infraestructura tecnológica, la REDUCLA, que le permita su interconexión con otras instituciones y preparando y capacitando a su personal académico y de servicios, para que esa interconexión sea beneficiosa y productiva. Así nuestro personal puede establecer una verdadera comunicación con sus pares nacionales e internacionales que le sea provechosa y prestigie a la institución.

Ahora, lo que nos permite ser optimistas sobre el futuro de la UCLA, de su internacionalización, de su evaluación positiva y de su acreditación ante organismos nacionales e internacionales, va mucho más allá de la infraestructura y de los recursos materiales y financieros: son sus recursos humanos. La decidida convicción de su personal académico por acometer programas de formación profesional; la calidad y pertinencia de la docencia, investigación y extensión; la puesta en marcha de programas y procedimientos académicos y administrativos que conllevan a mejorar y actualizar la gestión en las diferentes estructuras de la universidad. Es decir, la calidad del personal tanto académico como administrativo y obrero, así como la de sus estudiantes.

Una nueva realidad que la UCLA tiene que afrontar, porque es un compromiso con la región y el país, es trabajar por la integración universitaria a nivel regional. No hay tiempo, ni espacio para seguir evadiendo esta responsabilidad. La integración y la cooperación son temas obligados en las diferentes agendas de desarrollo de las naciones. Hay un potencial de recursos que podrían ser mejor aprovechados si nuestras instituciones se dispusieran a trabajar en forma conjunta y con la mayor cooperación.

Hemos afirmado que el progreso de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” ha sido un trabajo y esfuerzo de todos, especialmente de su personal docente, administrativo y obrero y de sus estudiantes. Es justo y necesario reconocer también la dedicación, trabajo y entrega de los diferentes equipos rectorales y directivos de la institución, en estos cuarenta años.

Me correspondió el altísimo honor, en el año 1994, de ser primer rector electo por el Claustro Universitario para el lapso 1994-1998, reelecto para el período 1998-2002. Agradezco a Dios y a la comunidad universitaria esta oportunidad y me comprometo a seguir trabajando por la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”, desde cualquier sitio o posición donde me encuentre, por muy modesta que ésta sea.

Es oportuno hacer un reconocimiento público a la Comisión Organizadora del CEDES y a quienes participaron como asesores o colaboradores: Lorenzo Antonio Vivas, Alfonso Maldonado, Hugo Rivas Franco, Froilán Álvarez Yépez, José Luis Zubillaga, Diego Herrera, Alí Omar Carnevali, Francisco Cañizales Verde, Carlos Zapata, Rafael Marante y Eligio Anzola.

Cuando tratamos de hacer un balance de los logros de la UCLA, en estos cuarenta años, concluimos que el tiempo ha sido corto para tantas realizaciones. Es aquí donde pensamos si esta universidad será la continuación de aquel plantel universitario, creado el 05 de junio de 1884 y que funcionó con las facultades de Medicina, Ciencias Políticas, Filosofía y Ciencias Eclesiásticas y que fue clausurado el año 1902, por la dictadura gobernante.

Los cuarenta años de la UCLA coinciden con la celebración de los cuatrocientos cincuenta años de la fundación de la ciudad de Barquisimeto. En este mismo recinto afirmé: el desarrollo de Barquisimeto y su conversión en una ciudad moderna va aparejada con la creación y desarrollo de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”.

¡Feliz cumpleaños Barquisimeto!

¡Feliz cumpleaños Universidad

Centroccidental Lisandro Alvarado!

 

Muchas gracias

Septiembre, 2002.